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Cómo medir la huella de carbono de una empresa

Una guía práctica, paso a paso, para armar el inventario de gases de efecto invernadero de una empresa siguiendo el Protocolo GHG, con foco en organizaciones con muchos sitios.

Qué es la huella de carbono de una empresa

La huella de carbono de una empresa es el total de gases de efecto invernadero que emite por su actividad en un período, normalmente un año, expresado en toneladas de CO₂ equivalente (tCO₂e). El CO₂ equivalente permite sumar gases distintos convirtiéndolos a la cantidad de CO₂ que tendría el mismo efecto de calentamiento.

Medirla no es un fin en sí mismo: es la línea de base para decidir dónde reducir, cuánto y con qué prioridad.

El estándar de referencia: el Protocolo GHG

El estándar más usado para medir la huella corporativa es el Protocolo GHG, desarrollado por el World Resources Institute (WRI) y el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD). Su Estándar Corporativo cubre los siete gases del Protocolo de Kioto y ordena las emisiones en tres alcances:

  • Alcance 1: emisiones de operaciones que la empresa posee o controla.
  • Alcance 2: emisiones de la generación de la electricidad, el vapor, la calefacción o la refrigeración que la empresa compra y consume.
  • Alcance 3: todas las demás emisiones indirectas de la cadena de valor.

Si querés el detalle del estándar, mirá qué es el Protocolo GHG.

Paso 1: definí los límites de la organización

Primero hay que decidir qué operaciones entran en el inventario. El Protocolo GHG ofrece dos enfoques para consolidar las emisiones:

  • Participación accionaria: la empresa contabiliza las emisiones de cada operación según su porcentaje de participación.
  • Control: la empresa contabiliza el 100 % de las emisiones de las operaciones que controla, ya sea con criterio financiero u operativo.

Si la empresa es dueña del 100 % de todas sus operaciones, el resultado es el mismo con cualquiera de los dos. Lo importante es elegir uno y aplicarlo igual en toda la organización.

Para una empresa multisitio, este paso se traduce en una lista concreta: qué sucursales, tiendas, oficinas, depósitos y vehículos entran y, según el enfoque elegido, cómo se tratan los inmuebles alquilados.

Paso 2: identificá las fuentes de emisión por alcance

Con los límites definidos, se listan las fuentes de cada sitio y se ubican en su alcance:

Fuente típicaAlcance
Gas natural de calefacción o cocinas1
Combustible de grupos electrógenos y vehículos propios1
Electricidad comprada a la red2
Residuos generados en las operaciones3
Viajes de negocios y traslado de empleados3

El alcance 3 tiene 15 categorías y conviene encararlo por separado: lo explicamos en qué es el alcance 3.

Paso 3: reuní los datos de actividad

Los datos de actividad son las cantidades que generan emisiones: kWh de electricidad, m³ de gas, litros de combustible, kilos de residuos. En una empresa con muchos sitios, la fuente principal son las facturas de cada servicio, que llegan de distintos proveedores, con distintos formatos y períodos.

Este es el paso que más tiempo consume y donde se cometen más errores. Por eso conviene:

  • Registrar cada consumo con su sitio, servicio, período y unidad.
  • Cargar los datos de forma periódica, no una vez por año.
  • Guardar la fuente de cada dato (la factura o la lectura) para poder revisarlo.

Paso 4: aplicá factores de emisión

Cada dato de actividad se convierte en emisiones con un factor de emisión:

emisiones (tCO₂e) = dato de actividad × factor de emisión

Los factores deben venir de fuentes oficiales o reconocidas y corresponder al país y al año del inventario.

Para la electricidad (alcance 2), el Protocolo GHG define dos métodos. El basado en la ubicación usa el factor promedio de la red donde se consume la energía. El basado en el mercado usa los factores de los instrumentos contractuales que la empresa eligió, como certificados de energía renovable o contratos directos con un generador. Las empresas que operan en mercados con este tipo de instrumentos deben informar el alcance 2 de las dos maneras.

Paso 5: consolidá y revisá

Con todas las emisiones calculadas, se suman por sitio, por alcance y para toda la organización. Antes de dar el número por bueno, revisá:

  • Sitios sin datos o con meses faltantes.
  • Saltos bruscos de un período a otro, que suelen ser errores de carga o de unidad.
  • Duplicados, por ejemplo una misma factura cargada dos veces.

Paso 6: fijá un año base y objetivos

Para seguir la evolución en el tiempo, el Protocolo GHG pide elegir un año base: el punto de comparación de los años siguientes. Si la empresa cambia mucho su estructura (compra, vende o se fusiona con otras), ese año base se recalcula para seguir comparando lo mismo con lo mismo.

Con la línea de base medida, ya se pueden fijar objetivos concretos de reducción, sitio por sitio.

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Errores frecuentes

  1. Estimar en lugar de medir. Usar promedios por metro cuadrado en vez de los consumos reales de cada sitio.
  2. Medir una vez por año. Reconstruir doce meses de facturas al cierre lleva semanas y deja huecos.
  3. Separar costos y emisiones. Los mismos datos sirven para gestionar el gasto y la huella; tenerlos en dos lugares duplica el trabajo.
  4. Mezclar unidades y períodos. Una factura bimestral cargada como mensual distorsiona todo el año.

En CMT, los consumos de cada sitio se registran de forma periódica y se convierten en CO₂e ordenado por alcance. Mirá cómo calcula CMT la huella de carbono o hablá con un especialista.

Fuentes

Sobre esta guía

¿Qué alcances tiene que reportar una empresa?

Según el Estándar Corporativo del Protocolo GHG, una empresa debe reportar todas sus emisiones de alcance 1 y alcance 2. Reportar el alcance 3 es opcional dentro de ese estándar, aunque el Estándar de Alcance 3 agrega requisitos para quienes lo informan.

¿Cada cuánto conviene medir la huella de carbono?

El inventario se informa por año, pero conviene registrar los consumos de forma periódica, por ejemplo mes a mes. Así se detectan desvíos a tiempo y el cierre anual no depende de reconstruir datos viejos.

¿Qué es un año base?

Es el año de referencia contra el que se comparan las emisiones de los años siguientes. El Protocolo GHG indica recalcularlo cuando hay cambios estructurales importantes, como adquisiciones, ventas o fusiones.

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